Datos Generales

La comuna posee una superficie de 310 km2 y una población de 10.288 habitantes, de los cuales 5.148 son mujeres y 5.140 hombres según el Censo de 2002 y que pronto cambiarían según el nuevo estudio aplicado el año 2012 gracias al auge minero de la última década que ha hecho volver a varios a su tierra natal.

Andacollo acoge al 1,71% de la población total de la región de Coquimbo. Un 8,20% (844 habitantes) corresponde a población rural, y un 91,80% (9.444 habitantes) a población urbana.

Según estudios, el 70 % de la población se manifiesta profesar la religión católica, convirtiéndose en una de las comunas con mayor porcentaje en el país.

Importancia de la Igleisa

Historia de la Virgen

La leyenda de la Virgen de Andacollo se remonta a los años de la conquista de Chile, y está respaldada por hechos que hasta la actualidad suceden en Andacollo como es el caso de la aparición de los primeros Bailes Religiosos alrededor del año 1585.

Los datos históricos que acontecen durante este período se inician en el año con la fundación de la ciudad de La Serena por Juan Bohón. La historia narra que en el año 1549 esta segunda ciudad de Chile fue devastada y destruida por un incendio causado por una rebelión de los nativos de Copiapó (ese mismo año es nuevamente levantada la ciudad por el conquistador Pedro de Valdivia).

De este acontecimiento nace la leyenda de la imagen de la Virgen de Andacollo. Se cuenta que tras la destrucción de la ciudad los españoles huyen rumbo al sur buscando refugio. Suben la montaña y se encuentran con un pequeño asentamiento indígena de origen Molle, con influencia incaica. Su asombro fue grande al ver las quebradas llenas de oro de lavadero, de modo que deciden ocultar allí la pequeña imagen y siguen su rumbo al sur. Y es así que un indio de la zona llamado Collo, encuentra a la imagen de la Virgen. Según la leyenda el indio habría escuchado una voz celestial que le decía “Anda, Collo, invita a tu pueblo a conocerme y a conocer el verdadero Dios”.

El indio tomó la imagen y la llevó a su casa para rendirle culto asociándola a la Pacha Mama (Madre Tierra), desde entonces los lugareños comenzaron a ofrecerle sus danzas muy similares a las de los indígenas de Perú y Bolivia.

Atraídos por el oro existente en Andacollo, los españoles regresan y se construye la primera capilla mariana en Chile por orden de Don Juan Gaytán de Mendoza. La edificación era sencilla, con murallas empalizadas y el techo de paja de centeno y coirón.

Tradición mariana

Andacollo, como lugar de piedad mariana, nace y crece bajo el alero de la iglesia, lo que permitió desde los inicios una serena simbiosis de elementos populares latinoamericanos y la sana doctrina cristiana. La primitiva “doctrina de indios” crece paulatinamente haciéndose parroquia al cuidado de párrocos diocesanos mientras que la organización religiosa y económica fue confiada luego a una organización laica establecida canónicamente y llamada Cofradía del Rosario. Advertimos allí un protagonismo laical admirable, signo de la confianza de los pastores y de la seria formación del laicado de esa época. Sólo en 1900 el santuario es confiado a los Misioneros Claretianos que, de forma ininterrumpida han aportado el trabajo apostólico y los signos propios de la vida consagrada en comunidad.

En las fiestas Chica o Grande se vive especialmente la experiencia de la eclesialidad: la presencia del Arzobispo y de su Auxiliar, la valiosa colaboración del clero diocesano o religioso de la diócesis en las Misas y Confesiones, el trabajo de los seminaristas diocesanos y de otras familias religiosas e Institutos hace de estas celebraciones algo colegial y participativo. La visita de los Nuncios Apostólicos en las dos últimas fiestas Grandes Giuseppe Pinto (2007-2011), e Ivo Scapolo (2011-) hace de Andacollo una comunidad cristiana netamente adherida a la Sede de Pedro y a sus sucesores, tanto más cuando la coronación imagen milagrosa (1901) como el título de Basílica Menor concedido a nuestra iglesia grande (1998). han sido decisiones del Vaticano.

No es extraño, pues, que la Virgen de Andacollo haya sido declarada Patrona de la Arquidiócesis de la Serena. De hecho, Andacollo se ha convertido en un pulmón de espiritualidad para toda la Región y, cruzando fronteras, atrae peregrinos y devotos de otras partes de Chile o del extranjero.

Templo Chico

El templo chico es el lugar de residencia habitual de la sagrada imagen de la Virgen de Andacollo. Comenzó siendo una pequeña capillita de paredes de barro y techo de coirón. Paulatinamente, y a fuerza de la devoción creciente del pueblo, se fue transformando en un templo de aspecto austero pero con una decoración barroca, sobre todo en el retablo recubierto de plata donde se venera la imagen milagrosa.

Un vestíbulo provisto de escalinatas de mármol negro conduce al camarín de la Virgen, consistente en un oratorio octogonal dotado de una elegante cúpula sostenida por columnas corintias y con adornos con los misterios del Santo Rosario. En el camarín los devotos tiene una visión aproximada de la imagen, que se puede girar a voluntad, y pueden allí expresar sus peticiones.

En el Museo adyacente los peregrinos pueden admirar una enorme cantidad de regalos y exvotos, entre ellos descuellan los regalos de la Gran China, la ropa de gala de la Virgen, la sala de los Jarrones y una valiosa colección de joyas.

Basílica menor

El Obispo José Manuel Orrego, en el año 1869, decide la construcción de un templo mayor que permitiera una atención más digna y cómoda a la creciente muchedumbre de peregrinos.

Los padres Dominicos habían logrado traer desde Roma a un arquitecto que trazara los planos de una de sus iglesias: la Recoleta domínica; de igual manera se trajo un arquitecto italiano de prestigio y los trabajos de construcción del templo se iniciaron el 26 de diciembre de 1873. Las faenas se extendieron por veinte años de manera que la inauguración del templo fue el 26 de diciembre de 1893.

La empresa Parker se adjudicó el honor de llevar al cabo este grandioso trabajo, pero los trabajadores contratados directamente por la empresa eran en un número mínimo, por lo mismo, se necesitó de los habitantes de ese entonces para concluir esta obra. Fue así como los andacollinos se hicieron partícipes de esta obra tomando como costumbre los fines de semana de acercarse hasta las inmediaciones de la obra a colaborar principalmente en la fabricación de los adobes. Los niños descalzos saltaban por sobre los adobes logrando que éstos se compactasen adquiriendo una firmeza que hasta hoy perdura soportando las inclemencias del tiempo y los movimientos telúricos.

La Basílica Menor fue diseñada por el arquitecto italiano llamado Eusebio Chelli, con un estilo románico bizantino. Su mayor estructura es de madera de pino Oregón traída desde California, los adobes están cubiertos por el exterior por láminas de fierro galvanizadas y por el interior con cañas de Guayaquil. Posee 36 columnas, 5 gigantescas puertas, 5 naves. Los cimientos sobre los cuales se posa esta obra monumental es de 6 metros de piedras y cemento. Las medidas son: 30 metros de ancho y 70 de largo; la altura es de 45 metros en la cúpula, 40 metros en la parte media y 50 metros en las torres. La capacidad que tiene es para 10.000 personas.

ORACIÓN VIRGEN DE ANDACOLLO

¡Virgen Santa,
Madre de Cristo y Madre nuestra!
Desde campos, mares y montañas,
Ciudades, campamentos y villorrios,
Tus hijos te saludamos
En tu Santuario de Andacollo.

Te ofrecemos lo que somos y tenemos:
Trabajos, dolores y alegrías,
Y con amor te consagramos
El quehacer de cada día.

Acógenos en tu corazón,
Protégenos en el alma y en el cuerpo,
Fortalece a los enfermos y a todos los que sufren,
Ayuda a las familias a vivir con alegría.

Bendice a nuestra Patria
Con el don de la Unidad y de la Paz,
Que no falte a tus hijos el pan de cada día,
Que nadie abuse del que está desamparado.

Aseméjanos a ti en la fe, La esperanza y el amor,
Para ser hijos fieles de la Iglesia
Y honrar así con nuestras vidas
Al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Amén

Minería

La economía de Andacollo ha dependido históricamente de la actividad minera, en concreto de medianas y pequeñas explotaciones de cobre y oro.

En los últimos años la actividad minera en Andacollo ha venido mostrando crecientes caídas y alzas que obedecen, como efecto combinado, al agotamiento del recurso y a los bajos precios que alcanzó el mineral en los últimos años de la década de los noventa; la crisis de la minería fue un gran golpe para la población.

Datos del año 2000 mostraban que un 36,2% (MIDEPLAN, Casen 2000) de la población vivía en condición de pobreza. Por cada 10 andacollinos había 4 que no alcanzaban a satisfacer sus necesidades básicas.

Hoy en día la actividad minera sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la economía comunal con dos grandes mineras como Teck Carmen y Dayton que extraen cobre y oro respectivamente.

Como resultado de la crisis de los pirquineros debido a la compra de terrenos de las grandes empresas, se observó el surgimiento de una serie de actividades de servicios y un significativo desarrollo de la artesanía, ambas vinculadas principalmente a la explotación de los recursos turísticos relacionados con la riqueza histórica y cultural de la localidad, íntimamente ligados tanto a la veneración secular de la Virgen como a su condición de pueblo minero.

La microregión de Andacollo es un yacimiento extenso. En la cúspide de su actividad, hace aproximadamente 50 años, la cantidad de metales en bruto era muy superior a la de hoy. Había oro en cantidades comerciales y en las arenas de las “tortas de relave”. En los círculos mineros se discute si hay o no cantidades comerciales de otros minerales deshechados por la industria del cobre.

Toda la comuna está llena de huellas de maquinaria e instalaciones que fueron productivas. Las instalaciones se diferencian entre unidades para el tratamiento del súlfuro de cobre (flotación de la pulpa producida por los trapiches) y el tratamiento del óxido de cobre (lixiviación en piscinas).-

La llamada “pequeña minería del cobre” de la región se caracteriza por su capacidad limitada de producción, que va desde la extracción artesanal (pirquineros) de minerales y su posterior venta a centros de recepción (Enami), hasta las instalaciones electro-mecanizadas de concentración.